jueves, 17 de septiembre de 2009
El valor de la vida dentro de un mundo inseguro.
jueves, 30 de julio de 2009
Esa es una explicación psicologista, sociológica: ¿Cómo sería?
Esa es la frase que mi profesor de sociología repetía cada vez que nos pedía una explicación sobre algún suceso dado.
Un día llegó este hombre a la clase y nos hizo una pregunta muy interesante: ¿Qué es la cultura? Se imaginarán que a las nueve de la mañana y con la almohada mentalmente pegada a la cabeza no me voy a poner a hacer un análisis muy profundo, pero esa pregunta me quedo zumbando en los oídos durante varias semanas, especialmente junto con la otra frase que titula esta nota, que si bien no la pronunció ese día ya me venía retumbando en la cabeza. No me preocupé demasiado, dije: "Seguramente la respuesta la encuentre en los apuntes..." Digamos que había definiciones de cultura, pero ninguna me contentó y así fue como decidí definir yo a la cultura en términos un poco más sociológicos de los que leí. Pero ustedes deben preguntarse, qué leí en esos apuntes de sociología que me dejaron pensando. Así que empezaré por ahí...
En estos apuntes se planteaban varios aspectos de la cultura. Uno de sus capítulos intentaba darnos una definición, pero nos brindaba tantas que terminaba por marearnos. De todos modos, focalizaba principalmente en la de un autor: Freud. Él, sostenía que las personas tenían naturalmente diferentes instintos y explicaba que para que la sociedad fuera posible, los seres humanos debían reprimir esos deseos instintivos. Por lo tanto definía a la cultura como un dique de contención de lo innato, construído socialmente. Hasta aquí, lo social solamente toma espacio en la contrucción de la cultura y el resto de la definición remite unícamente al individuo y sus instintos. ¿No se ocupa la sociología acaso de la sociedad? ¿Por qué entonces de repente nos remitimos al individuo?
Hay otro autor que define a la cultura en términos más sociológicos, al que no le dieron un lugar tan importante en esos apuntes, pero sin embargo termina sin convencerme del todo. Se trata de Geertz quien acevera que la cultura son "sistemas de símbolos creados por el hombre, compartidos, convencionales y, por cierto aprendidos, suministran a los seres humanos un marco significativo dentro del cual puedan orientarse sus relaciones recíprocas, en su relación con el mundo que los rodea y en su relación consigo mismos.". Ésta definición propone un concepto muy importante: el de sistema. Ahora, el de símbolo no me gusta demasiado. Hablar de símbolo supone una imagen sensorial no sólo visual, sino también auditiva. Pero bien podemos nosotros conocer otras sensaciones o sentimientos que no necesariamente tienen que ver con lo sensorialemente perceptible y que sin embargo, estén relacionados con la cultura también. Podría ser la solidaridad un ejemplo. Podríamos hablar también del conocimiento, que no es sensorialmente perceptible, pero que aún también forma parte de la cultura.
Luego de estas aclaraciones defino a la cultura como un sistema de valores, que subyace a la sociedad y le permite a la misma definirse y desarrollarse como tal. A diferencia de los símbolos, los valores no son sólo sensoriales. Los valores, no son lo que conocemos por nuestro sentido común como valores solamente éticos. Cuando me refiero a valores, es en el sentido de darle una valoración social a los distintos elementos de la sociedad. Para ejemplificar esto podríamos tomar los valores históricos, políticos, económicos o académicos, además de los éticos. Éstos valores, son construídos y aceptados socialmente. No pueden contruirse por fuera de la sociedad, es por eso que siempre se dice que no hay sociedad sin cultura, ni cultura sin sociedad. Los valores pueden clasificarse, pero no hay un número definido de tipos de valores.
Quizás algún día complete esta nota con más información, pero por el momento me quedo tranquila con esta nueva definición de cultura (para mí, más adaptada al estudio sociológico).
miércoles, 8 de julio de 2009
Consejos para quienes dan apoyo escolar. (O para quienes pretenden darlo)
Ningún problema es nuevo, el problema que trae un alumno, puede traerlo cualquier otro alumno y hay que estar preparado para ellos. Para eso tengo aquí una lista de los problemas más comunes y una forma medianamente buena para contrarrestarlos.
- Qué pasa cuando llega un alumno y dice que la materia es difícil y que por eso le va mal? Ya está, nos encontramos con nuestro primer problema. Si el alumno viene mal predispuesto, entonces el problema está ahi y ya no lo podemos ayudar. Tiene que ir urgente a un psicólogo y que lo ayude. Nooooo!!!! Por empezar, si nosotros estamos dando una materia es porque nos gusta o nos parece fácil. La cuestión ahora es transmitirle esa tranquilidad al alumno. Es bueno indagar sobre por qué tiene miedo con esa materia, si es por el docente o por que nunca tuvo una similar, y familiarizarlo.
- Que pasa cuando viene un alumno y dice que el docente le corrige bien los trabajos en clase pero en los exámenes le va mal? Eso es imposible! La maestra esa es una boluda! Jejejeje Noooo!!! Primero hay que ver en qué se equivoca cuando se equivoca, si entiende bien los temas. Si encontramos una constante, es muy probable que el problema sea un concepto mal asimilado y que haya que explicarlo mejor. Si no hay una constante en sus errores pueden pasar dos cosas: 1) que el alumno sea distraído, y en ese caso habrá que hacerlo ejercitar más, quizás sea una buena idea poner en un mismo ejercicio varios temas para que el alumno tenga que poner su mayor atencion en ellos. 2) que el alumno tenga miedo a los exámenes, y en ese caso sería bueno hacerle simulacros cronometrados, sin machetes afuera, sin ayuda nuestra obviooo!!
- Que pasa cuando viene un alumno que no razona los conceptos ni siquiera para un nivel inferior y tiene que aprobar un nivel que ni de casualidad puede entender? Es demasiado para mí, debería haber repetido de grado, seguro que lo aprobaron porque le dio lástima a la maestra de turno. Noooo!!! Por empezar, paciencia. Nadie nos apura, hay que entender, en principio, que cada cual tiene sus tiempos. Hay que enseñarle a razonar desde lo básico hasta lo de su nivel. Quizás sea este uno de los puntos más difíciles, pero paciencia. Es uno quién está para guiarlo.
- Que pasa cuando viene un alumno y pretende aprender dos años en dos meses? Renuncio! Qué tenés en la cabeza flaco? Estás en pedoooo?? Nooooo!!! Bueno, acá, al revés del caso anterior, sí nos apuran. Pero paciencia, otra vez! Hay que dar la mayor cantidad de temas de la manera más simple posible. Tratar de relacionarlos de una forma coherente de forma tal que sea fácil para el alumno entenderlo. Darle la cantidad de ejercicios justa y necesaria.
- Y si resulta que viene un alumno que pretende aprender dos años en dos meses y no tiene la capacidad mental como para hacerlo? Jajaja, si los dos puntos anteriores me parecían difíciles por separado ahora los dos juntos forman un perfecto suicidio! Noooo! Hay que primero, hacerlo razonar, en la menor cantidad de tiempo posible, y después, una vez que haya aprendido a razonar se puede proceder a dar rapidito los temas y no exageremos con los ejercicios, que no sean muchos.
- Le doy tarea y no la hace. Ningún chico hace la tarea porque sí. Son excepciones nomás. Entonces, lo mejor es no mandar tarea. Si ya sé, vos que estás del otro lado me vas a decir que no podés no mandarles tarea porque hay cosas en la vida que se aprenden de memoria y eso es de tarea. Pregunta ahora, para vos: Nunca jugaste al Memory Game? Hacelo jugar y ya vas a ver como disminuyen los problemas.
- El alumno conmigo hace las cosas bien y llega al exámen y le va mal. Y... para mí que se pone nervioso en el exámen, la maestra no le da los mismo ejercicios que le doy yo, realmente no lo entiendo. Noooo!!! El problema ahi, es 90% tuyo te diría. Cuando el alumno hace los ejercicios vos lo dejás solo o revisás si está haciendo las cosas bien y si ves que se equivoca lo corregis al instante? Si lo dejás solo, vas a poder ver cuáles son los verdaderos problemas que el alumno tiene, sino, si le estás encima, revisás que haga todo bien mientras hace los ejercicios, si lo corregis cuando ves el error en lugar de dejar que él mismo lo encuentre, lo único que hacés es frenarle la frustración de equivocarse. Pero equivocarse no está mal. De hecho es necesario, tanto para ellos como para nosotros. Vos no te equivocás cuando se equivoca tu alumno en tu clase. Te equivocás cuando no lo dejás que se equivoque. Vos no podés hacer sus exámenes, y no estarás ahí cuando eso suceda. Entonces, dejalo que se equivoque. Si es necesario, que llore. Tampoco está mal. Muchos chicos lloran para descargar su angustia frente a las frustraciones, y no está mal. A lo sumo podrás ofrecerle un vaso con agua, un caramelo, cambiarle la actividad, pero tarde o temprano va a tener que enfrentarse nuevamente con esa frustración y vas a tener que aguantarte, por más que te duela, verlo sufrir esa frustración. Al fin y al cabo va a aprender y va a superarla y en ese caso, tu trabajo habrá sido un éxito. Ahora nos queda seguir con el programa.
En fin gente, esto es todo por hoy. Espero que mis consejos les sirvan, esto es por experiencia propia. Seguramente me habré olvidado de muchas otras. Inventé una conjunción que no fue una vivencia propia, pero se me ocurrió cuando lo escribía y también la respuesta. Cualquier cosita, escríbanme. Ya se me ocurrirá algo para ayudarlos.
Saludos!
domingo, 26 de abril de 2009
La gripe porcina
- La primera del siglo XX, fue en el año 1918 en España, donde la forma del virus era H1N1. Murieron alrededor de 50 millones de personas a causa de esta enfermedad.
- La segunda fue en 1957 donde la forma era H2N2 y provocó aproximadamente 70.000 muertes sólo en Estados Unidos.
- La tercera, en 1968, tenía la forma H3N2 y hubo, también en el mismo país, unas 34.000 víctimas fatales por la afección.
jueves, 19 de febrero de 2009
La tecnología nos invade
Evidentemente, hay una constante que permite que esto se integre a nosotros: cuanta más tecnología tenemos frente a los ojos, lo anterior comienza a parecernos obsoleto. Si bien, hay cosas que cubren nuestras necesidades, hay otras que lo hacen con nuestros caprichos. Un celular, por ejemplo, permite comunicarnos, pero también puede tener la función de sacar fotos o filmar. ¿Qué tan necesario es esto en nuestras vidas?
La gente siempre necesitó comunicarse, pero no siempre sacarse fotos. ¿Por qué si ahora? ¿Es acaso que necesitamos sacarnos fotos? ¿O es que queremos mostrar que podemos tener un celular último modelo así tengamos nueve años de edad?
Bienvenido a Percepción Distinta
Mientras desarrollo mi primera nota, podés escribirme contándome cuáles son tus expectativas y sobre qué te gustaría leer.