Hay quienes creen que dar clases es simplemente saber un tema y saber explicarlo. Hay quienes, por el contrario, lo intentan hacer y se vuelven locos cuando encuentran que no es solamente eso. El problema surge cuando quieren determinar por qué no pudieron con tan o cual alumno, y se excusan en lugar de buscar soluciones reales.
Ningún problema es nuevo, el problema que trae un alumno, puede traerlo cualquier otro alumno y hay que estar preparado para ellos. Para eso tengo aquí una lista de los problemas más comunes y una forma medianamente buena para contrarrestarlos.
- Qué pasa cuando llega un alumno y dice que la materia es difícil y que por eso le va mal? Ya está, nos encontramos con nuestro primer problema. Si el alumno viene mal predispuesto, entonces el problema está ahi y ya no lo podemos ayudar. Tiene que ir urgente a un psicólogo y que lo ayude. Nooooo!!!! Por empezar, si nosotros estamos dando una materia es porque nos gusta o nos parece fácil. La cuestión ahora es transmitirle esa tranquilidad al alumno. Es bueno indagar sobre por qué tiene miedo con esa materia, si es por el docente o por que nunca tuvo una similar, y familiarizarlo.
- Que pasa cuando viene un alumno y dice que el docente le corrige bien los trabajos en clase pero en los exámenes le va mal? Eso es imposible! La maestra esa es una boluda! Jejejeje Noooo!!! Primero hay que ver en qué se equivoca cuando se equivoca, si entiende bien los temas. Si encontramos una constante, es muy probable que el problema sea un concepto mal asimilado y que haya que explicarlo mejor. Si no hay una constante en sus errores pueden pasar dos cosas: 1) que el alumno sea distraído, y en ese caso habrá que hacerlo ejercitar más, quizás sea una buena idea poner en un mismo ejercicio varios temas para que el alumno tenga que poner su mayor atencion en ellos. 2) que el alumno tenga miedo a los exámenes, y en ese caso sería bueno hacerle simulacros cronometrados, sin machetes afuera, sin ayuda nuestra obviooo!!
- Que pasa cuando viene un alumno que no razona los conceptos ni siquiera para un nivel inferior y tiene que aprobar un nivel que ni de casualidad puede entender? Es demasiado para mí, debería haber repetido de grado, seguro que lo aprobaron porque le dio lástima a la maestra de turno. Noooo!!! Por empezar, paciencia. Nadie nos apura, hay que entender, en principio, que cada cual tiene sus tiempos. Hay que enseñarle a razonar desde lo básico hasta lo de su nivel. Quizás sea este uno de los puntos más difíciles, pero paciencia. Es uno quién está para guiarlo.
- Que pasa cuando viene un alumno y pretende aprender dos años en dos meses? Renuncio! Qué tenés en la cabeza flaco? Estás en pedoooo?? Nooooo!!! Bueno, acá, al revés del caso anterior, sí nos apuran. Pero paciencia, otra vez! Hay que dar la mayor cantidad de temas de la manera más simple posible. Tratar de relacionarlos de una forma coherente de forma tal que sea fácil para el alumno entenderlo. Darle la cantidad de ejercicios justa y necesaria.
- Y si resulta que viene un alumno que pretende aprender dos años en dos meses y no tiene la capacidad mental como para hacerlo? Jajaja, si los dos puntos anteriores me parecían difíciles por separado ahora los dos juntos forman un perfecto suicidio! Noooo! Hay que primero, hacerlo razonar, en la menor cantidad de tiempo posible, y después, una vez que haya aprendido a razonar se puede proceder a dar rapidito los temas y no exageremos con los ejercicios, que no sean muchos.
- Le doy tarea y no la hace. Ningún chico hace la tarea porque sí. Son excepciones nomás. Entonces, lo mejor es no mandar tarea. Si ya sé, vos que estás del otro lado me vas a decir que no podés no mandarles tarea porque hay cosas en la vida que se aprenden de memoria y eso es de tarea. Pregunta ahora, para vos: Nunca jugaste al Memory Game? Hacelo jugar y ya vas a ver como disminuyen los problemas.
- El alumno conmigo hace las cosas bien y llega al exámen y le va mal. Y... para mí que se pone nervioso en el exámen, la maestra no le da los mismo ejercicios que le doy yo, realmente no lo entiendo. Noooo!!! El problema ahi, es 90% tuyo te diría. Cuando el alumno hace los ejercicios vos lo dejás solo o revisás si está haciendo las cosas bien y si ves que se equivoca lo corregis al instante? Si lo dejás solo, vas a poder ver cuáles son los verdaderos problemas que el alumno tiene, sino, si le estás encima, revisás que haga todo bien mientras hace los ejercicios, si lo corregis cuando ves el error en lugar de dejar que él mismo lo encuentre, lo único que hacés es frenarle la frustración de equivocarse. Pero equivocarse no está mal. De hecho es necesario, tanto para ellos como para nosotros. Vos no te equivocás cuando se equivoca tu alumno en tu clase. Te equivocás cuando no lo dejás que se equivoque. Vos no podés hacer sus exámenes, y no estarás ahí cuando eso suceda. Entonces, dejalo que se equivoque. Si es necesario, que llore. Tampoco está mal. Muchos chicos lloran para descargar su angustia frente a las frustraciones, y no está mal. A lo sumo podrás ofrecerle un vaso con agua, un caramelo, cambiarle la actividad, pero tarde o temprano va a tener que enfrentarse nuevamente con esa frustración y vas a tener que aguantarte, por más que te duela, verlo sufrir esa frustración. Al fin y al cabo va a aprender y va a superarla y en ese caso, tu trabajo habrá sido un éxito. Ahora nos queda seguir con el programa.
En fin gente, esto es todo por hoy. Espero que mis consejos les sirvan, esto es por experiencia propia. Seguramente me habré olvidado de muchas otras. Inventé una conjunción que no fue una vivencia propia, pero se me ocurrió cuando lo escribía y también la respuesta. Cualquier cosita, escríbanme. Ya se me ocurrirá algo para ayudarlos.
Saludos!
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